HISTORIA

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En el año 1966 se fundó en Manizales el ICLA (Instituto Catequístico Latino-Americano) según el modelo del de Chile (1961), para la formación de Catequistas y Agentes de Pastoral de los países del Caribe, Centroamérica y México, como respuesta a la renovación de la Iglesia realizada por el Concilio Vaticano II, que recién había concluido en 1965.


El ICLA dependía del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) y se financiaba por la Pontificia Comisión para  América Latina (CAL), por el Programa ADVENIAT de los Obispos alemanes, y por la fundación PRO-ICLA de Manizales.

La dirección del ICLA fue confiada a los Sacerdotes de la Sociedad Misionera de Maryknoll, con la colaboración  de las Religiosas del mismo Instituto. Su primer director fue  el P. Richard Quinn, Misionero de Maryknoll.



Además de algunos Padres Claretianos como profesores permanentes, colaboraron especialistas de todo el mundo en ciencias eclesiásticas, como: Gustavo Gutiérrez, Segundo Galilea, B. Kloppenburg, quien había participado en el Concilio.

 

Un sacerdote Jesuita narra así su experiencia en el ICLA en 1969: “Los alumnos matriculados fuimos 63: 22 sacerdotes, 29 religiosas, 4 Hermanos de la Salle y 8 laicos... Procedentes del Perú 12: 2 jesuitas, 1 dominico, 1 premostratense, 1 seglar y 7 religiosas norteamericanas o canadienses. Los sacerdotes vivíamos todos juntos en una residencia muy bien atendida en el servicio doméstico por las Religiosas de Cristo Sacerdote…

Todos los días, mañana y tarde, teníamos que darnos un paseíto de poco más de un cuarto de hora para asistir a las clases. Se nos hacía agradable por el respeto y atenciones que nos prodigaban los transeúntes y también por el rico aroma de café que percibíamos por las callejuelas de la ciudad. Este cursillo intensivo catequístico también me agradó mucho y me resultó interesante y práctico.Aprendí cómo sacar provecho  de las mesas redondas y discusiones en grupos, siempre que se procede  en ellas con respeto mutuo  y sincera búsqueda  de la verdad…

 

Posteriormente el ICLA se constituyó en Fundación Catequística de propiedad de las diócesis de Cartago y Manizales, bajo la dirección de Monseñor José Gabriel Calderón, obispo de Cartago. Al finalizar el año 1978 la fundación se disolvió y el Instituto Catequístico se trasladó a Cartago. Entonces Monseñor José de Jesús Pimiento R.,  Arzobispo de Manizales, ordenó la creación de un Instituto dedicado a la formación de los laicos de la Arquidiócesis.

 

 

En diciembre del mismo año 1978  se conformó el equipo para planear y organizar este Centro de Formación: el Pbro. Hernán Montoya Ocampo, Delegado Arquidiocesano para la Evangelización, fue el primer Director; la Hermana Margarita Torrubia, I.M.C., encargada del Secretariado Arquidiocesano para la Catequesis,   y el P. Olmedo Gaviria Álvarez, s.s., como Director de Estudios.

Este trabajo dio como fruto la creación de lo que entonces se empezó a llamar “CECAM”. Monseñor José de Jesús Pimiento aprobó el nombre y la organización, erigiendo el CECAM por decreto 122 del 9 de abril de 1979. Inmediatamente se iniciaron labores con unos 30 laicos de diferentes parroquias de la ciudad y unos 50 profesores de religión de primaria.

El 9 de junio de 1979 Monseñor Pimiento inauguró oficialmente el CECAM y le dio el nombre de  “Centro Evangelii Nuntiandi”, como homenaje al Papa Pablo VI y a su Exhortación Apostólica, que inspiró la fundación y organización de este Instituto.

La Gobernación de Caldas concedió la Personería jurídica al nuevo Centro de Formación por Resolución no. 2521 del 5 de octubre de 1979.

 

 

Desde entonces han sido Directores del CECAM:

1979 – 1983:
Pbro.
Hernán Montoya Ocampo

1984:
Pbro.
Bernardo Naranjo Giraldo

 

 

1985 – 2003:
Pbro.
Alirio Ramírez Gómez

2003 – 2007:
Pbro.
Rubén Darío García Ramírez

2008 - 2011
Pbro.
Rigoberto Rivera Ocampo
2012…
Pbro.
Carlos Mario Valencia Ríos.

Con la colaboración de innumerables laicos, hombres y mujeres, diáconos permanentes, seminaristas, religiosos y presbíteros que han ofrendado su tiempo y su saber en este apostolado de la formación permanente de los Agentes de Pastoral para nuestra Iglesia Arquidiocesana de Manizales.